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Los trabajadores públicos afrontarán un cambio clave al cobrar sus salarios

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A partir de una medida administrativa, el Banco Nación deja de ser el canal exclusivo para el cobro de salarios estatales. Se suman once bancos privados y cooperativos.

El Gobierno Nacional introdujo un cambio estructural en el sistema de pagos a los empleados públicos: a partir de ahora, el Banco Nación ya no será la única entidad habilitada para gestionar las cuentas sueldo del sector estatal. La medida apunta a eliminar privilegios para empresas públicas y ampliar la competencia entre bancos para la prestación del servicio.

La decisión, formalizada a través de la Decisión Administrativa 9/2025 de la Jefatura de Gabinete, se enmarca en lo dispuesto por el Decreto 70/2023, que prohíbe al Estado priorizar empresas de las que sea accionista a la hora de contratar bienes o servicios.

¿Qué cambia para los empleados estatales?

La nueva normativa habilita a once bancos a ofrecer el servicio de apertura, gestión y mantenimiento gratuito de cuentas sueldo para trabajadores del Estado nacional. El contrato es por tres años, con posibilidad de prórroga por uno más.

Las entidades seleccionadas son:

  • Banco Credicoop

  • Banco Patagonia

  • Banco Santander

  • ICBC

  • Banco Galicia

  • BBVA

  • Banco Macro

  • Banco Supervielle

Otros dos bancos, el Hipotecario y Brubank, fueron descartados del proceso por incumplimientos formales en la documentación presentada o en los requisitos de admisibilidad.

Contexto de ajuste y tensión salarial

La medida llega en un momento de reconfiguración del rol del Estado bajo la gestión de Javier Milei, que viene impulsando recortes de personal, desvinculaciones y congelamientos salariales en la administración pública nacional.

Además del impacto simbólico que supone abrir el mercado más allá del Banco Nación —tradicional receptor de los sueldos estatales—, la decisión forma parte de una estrategia más amplia para reducir privilegios de empresas públicas y liberalizar vínculos comerciales del Estado.

Aunque aún no se estableció si los empleados podrán elegir el banco o si se les asignará uno por defecto, desde el Gobierno aseguran que el cambio no afectará el acceso al salario ni las condiciones básicas de la cuenta sueldo.